martes, 22 de mayo de 2018

La familia frente a los problemas de salud Mental


Sabemos la importancia que juega el papel de la familia en la evolución positiva de la enfermedad, es vital en el proceso rehabilitador de la persona que sufre problemas de salud mental, el apoyo y comprensión de sus allegados y familiares.
En los últimos 30 años y paradójicamente los avances  en  el manejo del trastorno mental grave  no ha sido gracias a los tratamientos farmacológicos  sino a los realizados en el ámbito psicosocial, sobre todo en relación a los programas de intervención familiar.
Ahora bien, todos no estamos preparados para poder abordar determinadas situaciones derivadas de la salud mental , la familia necesita tomarse su tiempo, apoyarse en profesionales de salud mental y poder ofrecer una ayuda adecuada a la situación de su familiar y mejorar la calidad de vida e integración social.
La convivencia diaria con un familiar que presenta un Problema de salud mental conlleva una serie de cargas   objetivas como subjetivas  que se traduce en una respuesta emocional del familiar.
La carga familiar repercute en distintas áreas de la vida del cuidador: las tareas de la casa, las relaciones de pareja, familiares y sociales, el desarrollo personal y del tiempo libre, la economía familiar, la salud mental y el malestar subjetivo del cuidador relacionado con la enfermedad
La carga objetiva se define como cualquier alteración potencialmente verificable y observable de la vida del cuidador causada por la enfermedad de la persona con problemas de salud mental. Se origina en las labores de supervisión y estimulación de la persona con problemas de salud mental
La carga subjetiva se relaciona con la tensión propia del ambiente que rodea las relaciones interpersonales entre la persona con problemas de salud mental  y sus familiares y las preocupaciones generales por la salud, seguridad, tratamiento y futuro de la persona con problemas de salud mental
Desde que comienzan a observarse los síntomas de la enfermedad hasta la fase de aceptación de la misma,  la familia por lo general manifiestas diversas reacciones  : elusión del problema, negación de la realidad, sobreprotección. Hasta llegar a reacciones positivas como es la aceptación de la enfermedad y la capacidad de ofrecer apoyos
Los familiares más implicados en la situación de su familiar , no hablan de una implicación sobreprotectora, hablan de una implicación en que el familiar crea una relación de Tú a Tú. No ven a una persona enferma que necesita estar cerca del familiar para poder valerse por él o ella misma. Se trata de una relación de igualdad, donde se valore las capacidades de la persona, la independencia de la persona y confiemos en la persona. Evitar la relación cuidador –enfermo. El familiar es el potenciador e impulsador capaz de promover la autoconfianza del enfermo.

martes, 6 de febrero de 2018

El funcionamiento social en la esquizofrenia


Las dificultades interpersonales han sido ampliamente descritas en individuos con trastornos del espectro de la psicosis y, específicamente, constituyen una característica principal de la esquizofrenia. Entre los déficits sociales más frecuentes se encuentran, por ejemplo, los problemas para conversar con otras personas de una manera fluida, manejar conflictos o actuar de manera asertiva con familiares, amigos o miembros de la comunidad. Estas limitaciones, altamente incapacitantes, hacen del entrenamiento en habilidades sociales (EHS) una parte esencial del tratamiento para estas personas y, además, el EHS es recomendado en múltiples guías clínicas de la esquizofrenia.

Tratamiento para mejorar el funcionamiento interpersonal en la esquizofrenia

Los tratamientos actuales para mejorar el funcionamiento interpersonal en la esquizofrenia pueden dividirse en dos grandes grupos: los derivados del conductismo y los basados en el entrenamiento de la cognición social.

Tratamientos derivados del conductismo

El objetivo general del primer grupo de tratamientos es mejorar el funcionamiento social de los pacientes mediante el entrenamiento sistemático de conductas socialmente efectivas, siguiendo las teorías de la modificación de conducta y el aprendizaje social. Algunos estudios apoyan la eficacia de este tipo de intervenciones para mejorar el funcionamiento social de pacientes con esquizofrenia, e incluso para reducir los síntomas psicóticos, las recaídas y las hospitalizaciones. Sin embargo, hallazgos más recientes han señalado que sus efectos y capacidad de generalización son bastante más limitados de lo que se creía.
Por ejemplo, un metanálisis de Pilling et al. [1] no encontró ningún beneficio significativo en los ensayos clínicos que utilizaban programas conductuales de EHS. De forma similar, Kurtz y Mueser [2]demostraron que estos tratamientos solo tienen un efecto moderado sobre el funcionamiento psicosocial (= 0.52) y pequeño en la reducción de recaídas (= 0.23). En esta dirección, una reciente revisión de colaboración Cochrane [3] ha concluido que aún no queda claro si los programas actuales de EHS producen resultados superiores a los cuidados convencionales.

Tratamientos basados en el entrenamiento de la cognición social

El segundo grupo de tratamientos se han centrado en entrenar distintas áreas de la cognición social con el objetivo de mejorar el funcionamiento interpersonal de los pacientes con esquizofrenia. El término de cognición social hace referencia a diversas habilidades neurocognitivas que subyacen a las interacciones sociales. Las habilidades que más interés han suscitado en el campo de la esquizofrenia son las de la teoría de la mente (ToM), el reconocimiento emocional y los estilos de atribución.
Un tratamiento muy conocido de este tipo es el Social Cognition and Interaction Training (SCIT)[4]. Se dispone de datos que demuestran la eficacia del SCIT en pacientes con esquizofrenia así como de otros programas similares que incluyen módulos específicos para mejorar el reconocimiento facial de emociones, la ToM o el estilo de atribución. A pesar de ello, Kurtz y Richardson [5] han encontrado que este tipo de programas tienen un impacto desigual sobre la cognición social. En concreto, se ha visto que sus efectos sobre el reconocimiento facial de emociones son entre moderados y altos (identificación, d = 0.71 y discriminación, d = 1.01). Sin embargo, su impacto sobre la ToM es inferior (d = 0.46) y ninguno sobre la percepción social, el estilo de atribución y los síntomas positivos y negativos de la esquizofrenia.
A nivel clínico, se ha cuestionado además el uso que este tipo de programas hace de las tareas informatizadas para el entrenamiento interpersonal. Parece lógico suponer que para mejorar de manera efectiva las habilidades mentales que dan sentido a las interacciones sociales, es preciso practicarlas en contextos interpersonales reales, similares a los que viven cotidianamente los pacientes.
Por otro lado, a nivel teórico existe también abundante evidencia que señala que los déficits sociales de la esquizofrenia se relacionan de forma más consistente con las dificultades para comprender e integrar los estados mentales propios y de los demás en situaciones interpersonales con alto contenido emocional, y no tanto con déficits neurocognitivos aislados.

EHS orientado a la metacognición

A la luz de estos hallazgos, Ottavi et al. [6]han desarrollado un nuevo programa de tratamiento que integra el EHS y el entrenamiento metacognitivo para mejorar el impacto sobre el funcionamiento social de los pacientes con esquizofrenia: el EHS orientado a la metacognición o en inglés, Metacognition-Oriented Social Skills Training (MOSST). Para una encontrar una definición más detallada del concepto de metacognición puede revisarse otra entrada de este mismo blog: https://blog.neuronup.com/esquizofrnia-y-neurorrehabilitacion/
Las habilidades sociales entrenadas en MOSST son similares a las de otros programas convencionales de EHS. Sin embargo, este tratamiento se centra de manera específica en promover la metacognición de los participantes, y en concreto en que comprendan correctamente las dinámicas y procesos mentales que subyacen en los contextos sociales. En este sentido, MOSST ofrece un enfoque único para desarrollar las habilidades de autorreflexividad, es decir, para formar representaciones mentales cada vez más complejas sobre uno mismo como individuo con pensamientos, emociones y deseos propios que, a su vez, motivan su propio comportamiento social y el de los demás. Con ello se trataría de que los participantes entiendan que sus pensamientos, sentimientos o deseos son experiencias subjetivas diferentes de las de otros y que sus expectativas internas no tienen por qué tener un efecto directo sobre la realidad. Una descripción más detallada de MOSST puede consultarse en Inchausti et al [7] o pinchando aquí.
Un reciente ensayo clínico publicado por nuestro equipo en Schizophrenia Bulletin, la principal revista científica sobre esquizofrenia y sus trastornos afines[8, 9] (disponible pinchando aquí), ha demostrado la superioridad de este tipo de intervenciones frente a otras basadas únicamente en el entrenamiento sistemático de conductas sociales deseables. Los resultados de este ensayo sugieren que incluir un entrenamiento sistemático en las habilidades metacognitivas produce mejoras superiores y más duraderas (los avances persisten de manera significativa a los 6 meses de finalizar el tratamiento) en el número y calidad de los contactos interpersonales,  así como un descenso significativo en la frecuencia de conductas sociales disruptivas y/o agresivas de estos pacientes.
Con replicación, estos resultados tienen importantes implicaciones clínicas. En primer lugar, porque se trata de un programa con una duración relativamente corta (16 sesiones de 90 minutos y frecuencia semanal), en un contexto grupal con entre 5 y 10 participantes por grupo, lo cual lo convierte en bastante coste-efectivo, manualizado y que produce mejoras sostenidas en el tiempo en el funcionamiento psicosocial de personas con esquizofrenia. Sin embargo, debido al énfasis metacognitivo de MOSST, es importante subrayar que los participantes con mayores dificultades neurocognitivas (p.ej., en la atención, memoria o velocidad de procesamiento) van a necesitar de una rehabilitación neurocognitiva previa, por ejemplo con plataformas como NeuronUP, para que el tratamiento sea plenamente efectivo. En este sentido, el funcionamiento neurocognitivo de estos pacientes es un aspecto previo fundamental para que intervenciones como MOSST sean verdaderamente útiles.

Referencias

  1. Pilling S, Bebbington P, Kuipers E, Garety P, Geddes J, Martindale B, Orbach G, Morgan C: Psychological treatments in schizophrenia: II. Meta-analyses of randomized controlled trials of social skills training and cognitive remediationPsychol Med 2002, 32(5):783-791.
  2. Kurtz MM, Mueser KT: A meta-analysis of controlled research on social skills training for schizophreniaJ Consult Clin Psychol 2008, 76(3):491-504.
  3. Almerie MQ, Okba Al Marhi M, Jawoosh M, Alsabbagh M, Matar HE, Maayan N, Bergman H: Social skills programmes for schizophreniaCochrane Database Syst Rev 2015(6):Cd009006.
  4. Penn DL, Roberts DL, Combs D, Sterne A: Best practices: The development of the Social Cognition and Interaction Training program for schizophrenia spectrum disordersPsychiatr Serv 2007, 58(4):449-451.
  5. Kurtz MM, Richardson CL: Social cognitive training for schizophrenia: a meta-analytic investigation of controlled researchSchizophr Bull2012, 38(5):1092-1104.
  6. Ottavi P, Pasinetti M, Popolo R, Salvatore G, Lysaker PH, Dimaggio G: Metacognition-Oriented Social Skills Training. In: Social Cognition and Metacognition in Schizophrenia. edn. Edited by Lysaker P, Dimaggio G, Brüne M. San Diego: Academic Press; 2014b: 285-300.
  7. Inchausti F, Garcia-Poveda NV, Prado-Abril J, Ortuño-Sierra J, Gainza-Tejedor I: Entrenamiento en habilidades sociales orientado a la Metacognición (MOSST): Marco teórico, metodología de trabajo y descripción del tratamiento para pacientes con esquizofreniaPap Psicol2017, 38(3):204-215.
  8. Inchausti F, García-Poveda NV, Ballesteros-Prados A, Fonseca-Pedrero E, Ortuño-Sierra J, Sánchez-Reales S, Prado-Abril J, Aldaz-Armendáriz JA, Mole J: A pilot study on feasibility, acceptance and effectiveness of metacognitive-oriented social skills training in schizophreniaBMC Psychiatry 2017, 17:217.
  9. Inchausti F, García-Poveda NV, Ballesteros-Prados A, Ortuño-Sierra J, Sánchez-Reales S, Prado-Abril J, Aldaz-Armendáriz JA, Mole J, Dimaggio G, Ottavi P et alThe Effects of Metacognition-Oriented Social Skills Training on Psychosocial Outcome in Schizophrenia-Spectrum Disorders: A Randomized Controlled TrialSchizophr Bull2017, in press.

Félix Inchausti Gómez

Psicólogo clínico en el Complejo Hospitalario de Navarra y profesor de Neuropsicología en la Universidad de Navarra.

jueves, 21 de diciembre de 2017

TEATRO "EL NIÑO QUE SALIÓ DEL AGUJERO NEGRO"

 El teatre és l'eina educativa que s´ha utilitzat per arribar als menuts de 5é de Primària dels col·legis d'Ontinyent i contribuir a eliminar els estigmes socials que existeixen cap a les malalties mentals.

 “El Niño que salió de un agujero negro”, obra dirigida por Alberto Celdrán. i produida per la companyia alicantina Fàbrica de Paraules. Projecte artístic de sensibilizació social a traves del teatre i les titelles per a apropar al alumnes qué es tindre una malaltia mental. i el estigma que genera.
Els professionals del CRIS han fet xarrades aquestos dies i abans de l'obra de recoltzament on s´informava sobre el recurs i com conviuen aquestes persones amb malaties mentals, en els alummes de 5é i 6é d'aquestos col.legis: Pureza De María OntinyentC.c. La Milagrosa OntinyentColegio San José OntinyentCEIP Carmelo RipollComunitat Educativa Bonavista OntinyentCEIP Vicente Gironés - OntinyentColegio Santa Maria OntinyentColegio La Concepción - OntinyentAmpa Lluís Vives d'Ontinyent
També agraïm al Ajuntament d'Ontinyent la col.laboració.



lunes, 2 de octubre de 2017

Radio Canals

En la campaña de sensibilización del CRIS, "Soy como tú aunque aún no lo sepas", visitamos diferentes mercados municipales de poblaciones y nuestro equipo de periodismo del CRIS realiza diversas entrevistas; a un usuario de la población, a un familiar, a la trabajadora social de la población y el regidor de Bienestar Social. Esta vez, en la población de Canals pudimos hacer la entrevista en Radio Canals. Os dejamos el enlace donde podéis escuchar la entrevista completa.

https://www.ivoox.com/canals-actualitat-29-09-2017-entrevista-cris-ontinyent-audios-mp3_rf_21170234_1.html



miércoles, 30 de agosto de 2017

¿Qué es el Síndrome Postvacacional?


¿Qué es el Síndrome Postvacacional?

Uno de los indicadores de bienestar más importantes desde el punto de vista psicológico y de la salud mental es la capacidad del individuo para adaptarse a su entorno. Cuando existen dificultades de adaptación, las personas suelen sentir un estado de malestar. Uno de los momentos típicamente conocidos por su dificultad de adaptación para la población general es el regreso de las vacaciones, momento en que la persona debe regresar a su rutina habitual con las responsabilidades y exigencias que conlleva el día a día. 
Ante este desafío adaptativo, muchas personas experimentan sentimientos de melancolía e irritabilidad, como forma de resistencia psicológica a la adaptación. Cuando este estado se prolonga en exceso o se manifiesta de forma muy intensa, hablamos de Síndrome Postvacacional.

Síntomas del Síndrome Postvacacional

El Síndrome postvacacional se suele manifestar con cuadros de bajo estado de ánimoansiedad y/o angustiairritabilidad, inquietud, inseguridad, dificultades en la concentración y los ritmos de sueño (tanto por defecto como por exceso), etc., y en ocasiones pueden aparecer síntomas depresivos como: apatía, falta de interés, de motivación y otros similares. 
A nivel físico, algunas de las somatizaciones que pueden aparecer son cansancio, falta de apetito, sudoración, náuseas y otros problemas estomacales. Estos síntomas desaparecen al regularizar los horarios de trabajo y descanso, con lo que se trata de un malestar pasajero que no suele durar más de una semana o quince días. Si se alargase este síndrome podría derivar en un trastorno adaptativo o un trastorno afectivo estacional.

¿Quién se ve afectado por el Síndrome Postvacacional?

Según la SEMYFC (Sociedad Española de Medicina y Familia Comunitaria), las personas a quienes más afecta el Síndrome postvacacional son:
  • Hombres y mujeres, en proporción similar, entre 40 y 45 años.
  • Personas que se incorporan al trabajo, sin haber disfrutado de un periodo de transición.
  • Afecta más cuanto más largo ha sido el período vacacional.
  • Individuos que idealizan el periodo vacacional como la cumbre de su bienestar personal.
  • Personas desmotivadas en su puesto de trabajo y que presentan malestar y apatía en la actividad laboral cotidiana.
  • Los sujetos con cuadros típicos de Síndrome de Burnout acostumbran a padecer un Síndrome Postvacacional más acusado.

¿Cómo afrontar mejor la vuelta al trabajo?

En general tener una actitud positiva siempre ayuda, en estos momentos es importante intentar mantenerla y no recrearse en la sensación de malestar que produce la vuelta al trabajo. Darnos una interpretación de los síntomas como un malestar pasajero, y no concederle demasiada importancia.
Ya que es probable que hayamos cambiado los horarios de nuestro cuerpo durante el periodo vacacional, es beneficioso intentar regular nuestro biorritmo al de la rutina diaria, para lograr este fin es recomendable intentar acostarse a la misma hora los días anteriores a la finalización de las vacaciones, comer regularmente e ir introduciendo otros hábitos rutinarios paulatinamente.
Si se tiene la opción de hacerlo, es preferible no incorporarse un lunes, ya que de esta forma la semana será más corta y el cambio de inactividad a actividad laboral se producirá de manera gradual. Una vez incorporados a la vida laboral, se ha de ir regulando la intensidad de la actividad del trabajo, en la medida que sea posible.
Otra manera más motivadora de volver al trabajo y retomar las obligaciones del resto del año es aprovechar la carga de energía y la sensación de bienestar que han reportado las vacaciones para proponerse nuevas metas, tanto en el terreno laboral como en el resto de ámbitos de nuestra vida que nos empujen hacía delante y a crecer como persona.

Anna GimenoAnna Gimeno Psicóloga clínica
Graduada en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Especialidad en Personalidad, Evaluación y Tratamiento. Máster en práctica clínica cognitivo-conductual por la AEPCCC. Psicoterapeuta.